Sabado,15 de Agosto de 2020
Imagen de Mis favoritos
Imagen del Mapa del sitio
Imagen de contacto
Icono del RSS

Capilla de Nuestra Señora de la Concepción (2 de 2)

07 de Diciembre de 2014
Iglesia en Córdoba 444

Tras conocer la semana pasada la antecapilla, visitemos hoy el interior. M. Nieto [La Catedral de Córdoba, pags. 351-354] escribe que la capilla se abre con portada de mármol rojo de Cabra y arco de medio punto, y sobre ella una imagen en piedra de la Concepción coronada. Se cierra con una reja con montante semicircular de barrotaje radial tupiendo el arco. Está firmada en el cerrojo por Pedro de León en 1682 y fue hecha en Córdoba.

Al contemplar el espacio interno, podemos advertir que nos encontramos ante la más destacada capilla del flanco occidental. En efecto, como afirma D. Manuel, su interior es de una gran riqueza, destacando la cúpula con decoración radial que descansa sobre un potente arquitrabe. Bajo éste, las cuatro pechinas están decoradas con relieves, que representan la fuente sellada -con el anagrama del Ave Maria encima-, el huerto cerrado -hortus conclusus, con una palmera y dos cipreses-, la escalera de Jacob -Scala coeli- y, por último, el pozo de sabiduría, todos ellos alegorías de la Santísima Virgen.

El retablo -continúa D. Manuel- es también obra de Melchor de Aguirre, con quien se firmó contrato en 4 de octubre de 1680.

Las imágenes de la Purísima Concepción, San José y Santa Ana son del escultor Pedro de Mena. Verdaderamente, las imágenes de Mena son espléndidas. Santa Ana, la madre de María, porta un libro con la inscripción mulierem fortem quis inveniet procul... [Prov 31, 10]. San José, por su parte, es un joven barbado que lleva en brazos a Jesús. -Es frecuente en la iconografía representar a San José como un anciano. Ello es debido a algunos textos apócrifos, que afirman, como La Historia de José el Carpintero, XIV, que tenía 90 años al desposar a María. Pero la tradición más antigua lo representa joven, como ocurre en los mosaicos del arco triunfal de la basílica romana de Santa María la Mayor, del siglo V, primera aparición en el Arte del esposo de María-. Además, varios angelitos rodean a la Purísima, -uno de ellos, graciosamente, introduce un dedo en su boca-. Finalmente, en los paramentos laterales, encuadradas en dos hornacinas adinteladas, las figuras orantes del obispo fundador y de San Ildefonso, obispo de Toledo.

Terminemos recordando las palabras de la bula Ineffabilis Deus, por la cual el Beato Papa Pío IX declaró el dogma de la Purísima Concepción de la Virgen María, el 8 de diciembre de 1854 [n° 18]: ...Para honra de la Santísima Trinidad, para la alegría de la Iglesia católica, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, con la de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra: Definimos, afirmamos y pronunciamos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo-Jesús, Salvador del género humano, ha sido revelada por Dios y por tanto debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles. Por lo cual, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de dudar en su corazón lo que por Nos ha sido definido, sepa y entienda que su propio juicio lo condena, que su fe ha naufragado y que ha caído de la unidad de la Iglesia. Lo que el Papa definió de forma solemne en 1854 ya era creído y defendido por la Iglesia Católica desde hacía siglos. Y el Arte, en nuestra Catedral, como nos confirma esta magnífica capilla, ya expresaba en el siglo XVII la fe de la Iglesia cordobesa en la Purísima Concepción de María, aquella a quien el Arcángel Gabriel saludó como la Llena de Gracia.

Catedral Cordoba

Patrocinadores

Patrocinadores

W3C W3C W3C Ayuntamiento de Córdoba Capital Europea de la Cultura 2016 Turismo de Córdoba