Sabado,18 de Noviembre de 2017
Imagen de Mis favoritos
Imagen del Mapa del sitio
Imagen de contacto
Icono del RSS

Altar de Santa Elena y Santa Cecilia

08 de Noviembre de 2015
Iglesia en Córdoba 486

Aunque hemos terminado ya de visitar las capillas perimetrales de nuestra Catedral, junto con aquellas otras que rodean su crucero, nos queda aún mucho que explorar si verdaderamente que-remos conocer el legado cristiano que durante casi ocho siglos ha ido enriqueciendo nuestro templo mayor. Con este propósito, nos detenemos hoy ante el altar de Santa Elena y Santa Cecilia. M. Nieto Cumplido [La Catedral de Córdoba, p. 447] refiere que, en la ordenación de altares catedralicios, éste se situaba en uno de los pilares, testigos de la antigua qibla de la mezquita de Abd al-Rahman 1, y en relación con los que constituían una serie en la que se integraba. La construcción del crucero y de
uno de los grandes contrafuertes de sus pies obligó a derribar tempranamente el medieval de Santa Elena, vinculado hoy arquitectónicamente al crucero. [...] Fue clara, desde un principio, la determinación de volver este altar a su reformado lugar al concluir la obra, y el mismo Hernán Ruiz 1 cuidó de crear una hornacina en su costado occidental donde se pudiera colocar. Así pues, reinstalado el altar en su lugar de origen, en 1564 se firmó el contrato de los patronos con el pintor Baltasar del Águila para pintar un retablo en la capilla de Santa Elena de la Catedral con las figuras de Cristo Crucificado, Nuestra Señora y San Juan al pie, Santa Elena y Santa Cecilia. Se desconoce si llegaron a realizarse, ya que en 1605 se hace cierto pago a Felipe de la Sierra, carpintero, "a quenta del retablo (humilde media caña) que se le encargó hacer para el dicho altar", y a esta época parece pertenecer la pintura de apreciable calidad pictórica con las imágenes de Santa Elena, Santa Cecilia y Santa Apolonia. Conocimos ya a Santa Elena cuando visitamos la capilla de Santa María Magdalena, aunque su imagen provenía, como recordarán, de la antigua capilla —hoy sacristía del Sagrario— de la Santa Cruz de Jerusalén y Santa Elena. En esta otra pintura se nos muestra la Santa en el centro de la composición, vestida más discretamente, sí, pero enaltecida con la corona que delata su condición imperial; dirige la mirada a la Vera Crux que, más que sostener, abraza con el brazo izquierdo, mientras su mano derecha se dirige al pecho, en un claro signo de interiorización espiritual. El astil de la cruz parece rasgar el cielo, permitiendo así un sencillo rompimiento de gloria, de donde procede la luz que ilumina el cuadro. Además, a la derecha de Santa Elena, contemplamos la elegante figura de Santa Cecilia, que, con su mano izquierda, a la vez que se recoge el manto, sostiene la palma del martirio, mientras que con la derecha presenta, en una bandeja, sus senos cortados, simbolizando el suplicio que sufrió. Por último, a la izquierda de la Santa emperatriz, se presenta la airosa imagen de otra mártir, Santa Apolonia. Se trata de un personaje que muchos tal vez desconozcan, al ser poco frecuente en la iconografía —aún cuando en Córdoba admiramos otra espléndida representación suya, de mano del pintor Valdés Leal, en el magnífico retablo del Carmen Calzado de Puerta Nueva—; sin embargo, Santa Apolonia es venerada especialmente por los odontólogos, que la tienen por patrona. La causa de esto nos la muestra la misma Santa, martirizada en el año 249 en Alejandría, al sostener con la mano derecha unas tenazas que sujetan uno de sus dientes arrancados, mostrándonos así el modo de tortura que precedió al martirio que sufrió, a manos de la muchedumbre enfurecida, por mantener y proclamar su fe en nuestro Señor Jesucristo.

Catedral Cordoba

Patrocinadores

Patrocinadores

W3C W3C W3C Ayuntamiento de Córdoba Capital Europea de la Cultura 2016 Turismo de Córdoba