Martes,04 de Agosto de 2020
Imagen de Mis favoritos
Imagen del Mapa del sitio
Imagen de contacto
Icono del RSS

Altar de la Encarnación

08 de Febrero de 2015
Iglesia en Córdoba 453

Este retablo se encuentra instalado en el espacio que ocupaba la antigua capilla de San Antolín y San Antonino, y fue trasladado a su actual ubicación hace unos años, tras ser restaurado y descubrirse que ocultaba una interesante pintura al fresco del siglo XIV®, que representa el Bautismo de Cristo. Acerca de la capilla, M. Nieto Cumplido [La Catedral de Córdoba, p. 375-376; 489-492] explica que, sobre otra anterior dedicada a San Antolín, a fines del siglo XV se produce una nueva fundación con título de San Antonino por Diego Sánchez de Castro, arcediano de Badajoz, acólito y capellán de la Sede Apostólica. En 1481 dotó doce memorias en su sepultura por Nicolás V (14471455), Calixto III (14551458) y Pío II (1458-1464), cuyos escudos sobre el arco de ingreso son los únicos vestigiosm [...] que hoy quedan de esta capilla.

Nos hallamos ante una de las obras más notables de la dilatada colección de pinturas de la Catedral -324 piezas en 1988, según catálogo de M. Á. Raya, lo que convierte a nuestro templo mayor en una de las primeras pinacotecas de la provincia-. Pero dejemos a M. Nieto describir esta admirable tabla: San Juan Bautista arrodillado y la figura del donante que presenta -el canónigo Juan Muñoz- representan la continuación de la primera fundación de este altar. Santiago señala con su mano derecha al segundo fundador: Diego Sánchez de Castro. Evidentemente, cada uno de los personajes es presentado por su Santo homónimo -el nombre de Diego procede de Sant lago-. Tras el Bautista -continúa D. Manuel-, San Lorenzo W y San Pío Iw (140-155). A las espaldas de Santiago, San Ibo de Bretaña y Santa Bárbara. Como puede comprobarse, Diego Sánchez introduce en el santoral de la Catedral cordobesa dos nuevas imágenes, la de san Pío I y la de San Ibo de Bretaña, importadas directamente de Roma. Es de admirar, según J. Gudiol, la compleja composición que permite alinear en primer término ocho figuras cuyo tamaño desciende hacia el centro ss, siendo las dos de en medio las de los donantes. En segundo término, las figuras de María y del arcángel san Gabriel y, en la ventana, el padre Eterno -ataviado con capa y corona, que envía el Espíritu Santo y sostiene en la mano izquierda el habitual orbe coronado por la cruz, en el que se escriben los nombres de Asia y Africa-. La obra -prosigue D. Manuel- está concebida con un criterio imaginativo y decorativo y muestra habilidad en el claroscuro. Dominan en la gama cromática el ocre y el carmín. Los objetos y muebles aparecen pintados con apasionado interés y acierto, lo cual da una conexión con el arte flamenco.

Entre los objetos simbólicos, destaca el jarrón con azucenas -que representan la virginidad de María-, y que suele colocarse entre el arcángel y la Madre de Dios. El enviado divino porta en su mano izquierda un hermoso báculo, mientras con la derecha hace el ademán de hablar -las palabras del anuncio aparecen escritas en una filacteria-.

Es curioso que una de las pinturas más antiguas de la Catedral sea la más documentada por sí misma. Además de la firma -pedro de cordova pitor-, la cartela inferior no sólo identifica al comitente y a los santos representados, sino que da la fecha exacta de su terminación: el 20 de marzo de 1475. Asombrosa e inusitada precisión que, sin embargo, contrasta con la casi absoluta ausencia de otros datos referidos a este artista.

Catedral Cordoba

Patrocinadores

Patrocinadores

W3C W3C W3C Ayuntamiento de Córdoba Capital Europea de la Cultura 2016 Turismo de Córdoba